BERLÍN (.) – El ministro de Defensa de Alemania planea disolver una compañía de sus fuerzas especiales de élite KSK en un esfuerzo por purgarlos de un problema persistente de extremismo de extrema derecha, mostró un documento del ministerio obtenido por . el martes.

Establecida en 1996, la reputación de KSK se vio empañada en 2003 cuando su entonces comandante se vio obligado a jubilarse anticipadamente después de ser acusado de estar cerca de extremistas de extrema derecha, es decir, vínculos que han seguido afectando la reputación de la unidad desde entonces.

En mayo, la policía confiscó armas, explosivos y municiones durante una redada en la propiedad privada de un soldado de KSK en el estado oriental de Sajonia. Ha habido varios incidentes recientes de extrema derecha en la unidad, mostró el documento del ministerio.

“La segunda compañía se disolverá”, escribió el secretario de Estado de Defensa, Peter Tauber, en el documento.

“Un análisis de los acontecimientos actuales y los casos de extrema derecha deja en claro … que el KSK, al menos en algunas áreas, se ha vuelto independiente en los últimos años, bajo la influencia de una comprensión poco saludable de las élites por parte de los líderes individuales”.

En junio, un capitán del KSK pidió a la ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, que interviniera en una carta de 10 páginas en la que acusó a los instructores y altos comandos de la unidad de cultivar una “cultura tóxica de aceptación” bajo la cual se suprimieron las quejas sobre la influencia de extrema derecha. .

Alemania está tratando de detener un aumento en la violenta ideología de extrema derecha. En febrero, un racista de 43 años mató a tiros a nueve personas con antecedentes inmigrantes en la ciudad de Hanau antes de matar a su madre y a él mismo.

Como parte de la represión de Kramp-Karrenbauer en el extremo derecho, las operaciones de KSK se trasladarán a otras unidades en la medida de lo posible y los ejercicios de la unidad de comando y los esfuerzos de cooperación internacional se suspenderán hasta nuevo aviso.

El objetivo de KSK es tener 1,000 unidades, pero nunca ha sido tan grande debido a las duras pruebas de selección.

(Reporte de Sabine Siebold; Redacción de Paul Carrel; Edición de Mark Heinrich)