Gavin Bashar, MD del Reino Unido de Tunstall Healthcare, analiza el importante papel de los sistemas de alerta médica, el monitoreo de la actividad y el monitoreo de la salud para mejorar la prestación de atención y mantener la salud y el bienestar de las personas que viven con demencia.

En el Reino Unido, 850,000 personas viven actualmente con demencia, pero se espera que llegue a 1,6 millones para 2040 debido al envejecimiento de la población.

Cuidar de una persona con demencia puede ser un desafío, y esto solo se ha exacerbado aún más por COVID-19. Sin embargo, la tecnología está disponible para apoyar la atención y garantizar que las personas reciban la atención que necesitan para vivir una vida sana, feliz y de alta calidad.

La tecnología puede facilitar la prestación de atención, incluso durante una crisis de salud global, y permitir a las personas que viven con demencia permanecer en un entorno familiar el mayor tiempo posible. Por lo tanto, pueden disfrutar de una vida de mejor calidad durante más tiempo, y las personas que los cuidan pueden brindar un apoyo invaluable.

A medida que se entienda más sobre la demencia en sus diversas formas, está claro que la tecnología habilitadora tiene el potencial de marcar una diferencia significativa y positiva en la vida de las personas que viven con demencia, y la capacidad de nuestros sistemas de salud y atención social para satisfacer sus necesidades de manera efectiva .

¿Por qué tecnología?

Tecnologías como los sistemas de alertas médicas, teleasistencia y telesalud ofrecen una excelente oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con demencia.

Cuando se implementa correctamente, la tecnología puede permitir que las personas vulnerables permanezcan independientes, seguras y socialmente involucradas con amigos, familiares y su comunidad. Además, las personas que viven con demencia pueden usar la tecnología para asegurar más opciones sobre su atención para garantizar que sea adecuada para ellos.

Sin embargo, la tecnología siempre debe verse en el contexto de complementar la atención y el apoyo de un individuo, en lugar de reemplazar la interacción humana, ya que esto puede dejar a los usuarios sintiéndose aislados y solos.

Los sistemas de alerta médica y otras tecnologías no solo brindan numerosos beneficios para las personas que viven con demencia, sino también para sus cuidadores. Cuando se introduce la teleasistencia, puede permitir a los cuidadores mejorar la relación con la persona que cuidan, la oportunidad de continuar actividades fuera de su rol de cuidador y la tranquilidad de que la persona que cuidan es segura y cómoda.

Para aprovechar al máximo los beneficios de la tecnología en el cuidado de la demencia, debe introducirse lo antes posible y adaptarse a las necesidades específicas de cada individuo. Asegurar el soporte adecuado de manera temprana permitirá a los usuarios continuar viviendo en el entorno de su elección durante el mayor tiempo posible, con independencia y dignidad. Además, la gama de tecnología disponible está en constante crecimiento, por lo que el diagnóstico temprano es clave, de modo que se puedan establecer los sistemas correctos para ofrecer una visión de los patrones de comportamiento y permitir una planificación eficaz de la atención.

El papel de la tecnología en el cuidado

La tecnología tiene un papel clave que desempeñar para mejorar la calidad de la atención, aumentar la capacidad de los servicios clave y permitir flexibilidad en la forma en que se brinda la atención. Esto hará que el cuidado de la demencia sea más proactivo y predictivo, y ayudará a abordar los desafíos actuales y futuros. La tecnología es un facilitador, y a medida que nuestra población envejece y más personas se ven afectadas por la demencia, permitirá que el monitoreo diario se realice de manera más efectiva, de modo que las personas vulnerables puedan vivir de manera independiente y no recibir atención residencial, durante el mayor tiempo posible.

Los sistemas de alerta, junto con el monitoreo de la salud y la actividad, pueden adaptarse a las necesidades de las personas y monitorear automáticamente los riesgos dentro del hogar, como caídas o incendios. Las personas vulnerables también pueden pedir ayuda en caso de emergencia, las 24 horas del día, de una variedad de partes interesadas. Además, los operadores pueden realizar llamadas proactivas a los usuarios del servicio, controlar su bienestar, ofrecer asesoramiento y apoyar a los cuidadores.

La tecnología de asistencia permite un monitoreo remoto sofisticado y una planificación proactiva de la atención, asegurando que la atención se brinde cuando más se necesita. El monitoreo discreto de la actividad en el hogar a lo largo del tiempo, como la frecuencia con la que se usa la cocina y el baño, puede detectar cualquier deterioro en el bienestar en una etapa temprana y permitir intervenciones que pueden reducir o retrasar la necesidad de una atención más compleja. Del mismo modo, el monitoreo remoto de los signos y síntomas vitales puede dar una indicación temprana del deterioro de la salud, y los médicos pueden ver los datos a través de un portal en línea para identificar a las personas que más necesitan intervención.

Tecnología en la práctica

Las organizaciones de todo el Reino Unido están trabajando para ayudar a las personas con una amplia gama de necesidades utilizando la tecnología como parte de los servicios. El servicio de teleasistencia de Hertfordshire ayuda a casi 4,000 personas en Hertfordshire a vivir de manera más independiente, muchas de las cuales tienen demencia.

Un paciente, que llamará a Norman para proteger su privacidad, tiene demencia vascular y vive solo, aunque su hija vive cerca. La tecnología lo está ayudando a permanecer seguro y en casa, y brindarle tranquilidad a su hija. Sensores discretos de teleasistencia en su hogar activarán automáticamente una alarma en el centro de monitoreo las 24 horas si detectan inundaciones, incendios o monóxido de carbono en la casa de Norman, y también se han instalado sensores de salida de la propiedad que notificarán al centro si se abre una puerta externa. Un operador especialmente capacitado en el centro puede hablar con Norman a través del altavoz de la unidad Lifeline para evaluar la situación y asegurarse de que Norman esté bien. Si el operador no puede obtener una respuesta, pueden contactar a la hija de Norman o al Servicio de Respuesta de la Cruz Roja Británica para que puedan verificarlo.

Norman también tiene un dispositivo rastreador GPS, que le permite a su hija localizarlo si sale de casa y no puede encontrar el camino de regreso. Junto con el Servicio de Teleasistencia, esto ya ha ayudado a Norman a ser encontrado rápidamente y devuelto a su hogar, evitando que esté en riesgo. También significa que Norman puede permanecer en su propia casa, en lugar de ser admitido en atención residencial por su propia seguridad.

Puede obtener más información sobre cómo Tunstall Healthcare está ayudando a los pacientes con demencia aquí.

Gavin Bashar, MD británico de Tunstall Healthcare