El primer ministro japonés, Shinzo Abe, y su gabinete dimitieron, despejando el camino para que su sucesor asumiera el cargo tras la confirmación parlamentaria más tarde el miércoles.

Abe, el primer ministro de Japón con más años de servicio, anunció el mes pasado que dejaría el cargo debido a problemas de salud.

El secretario jefe del gabinete, Yoshihide Suga, considerado durante mucho tiempo la mano derecha de Abe, fue elegido el lunes como el nuevo jefe del gobernante Partido Liberal Democrático, lo que prácticamente garantiza su elección como primer ministro en una votación parlamentaria el miércoles debido a la mayoría del partido.

Suga, un político que se hizo a sí mismo e hijo de un cultivador de fresas en la prefectura norteña de Akita, ha destacado su experiencia al prometer servir a los intereses de la gente común y las comunidades rurales.

Ha dicho que seguirá las políticas inconclusas de Abe y que sus principales prioridades serán luchar contra el coronavirus y revertir una economía golpeada por la pandemia.

Se ganó el apoyo de los pesos pesados ​​del partido y sus seguidores al principio de la campaña con la expectativa de que continuaría con la línea de Abe.

Suga ha sido un fiel partidario de Abe desde el primer período de Abe como primer ministro de 2006 a 2007. El mandato de Abe terminó abruptamente debido a una enfermedad, y Suga lo ayudó a regresar como primer ministro en 2012.

Suga ha elogiado la diplomacia y las políticas económicas de Abe cuando se le preguntó qué le gustaría lograr como primer ministro.

Suga, que no pertenece a ningún ala dentro del partido y se opone al faccionalismo, dice que es un reformador que romperá los intereses creados y las reglas que obstaculizan las reformas. Dice que establecerá una nueva agencia gubernamental para acelerar la rezagada transformación digital de Japón.

Suga dijo que designará a personas trabajadoras y con mentalidad reformista para el nuevo gabinete, que se lanzará más tarde el miércoles. Los informes de los medios dicen que algunos ministros clave, incluido el ministro de Finanzas, Taro Aso, el ministro de Relaciones Exteriores Toshimitsu Motegi y la ministra olímpica Seiko Hashimoto, se quedarán.

En comparación con su destreza política en casa, Suga apenas ha viajado al extranjero y se desconocen sus habilidades diplomáticas, aunque se espera que persiga las prioridades de Abe.

El nuevo primer ministro heredará una serie de desafíos, incluidas las relaciones con China, que continúa con sus acciones asertivas en el disputado Mar Oriental de China, y qué hacer con los Juegos Olímpicos de Tokio, que se pospusieron para el próximo verano debido al coronavirus. Y tendrá que establecer una buena relación con quien gane la carrera presidencial de Estados Unidos.

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