MANAGUA, Nicaragua (AP) – El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo el martes que propuso una reforma legal para permitir la cadena perpetua y amenazó con usarla contra algunos opositores al gobierno, acusándolos de cometer “delitos de odio”.

El castigo máximo según el código penal de Nicaragua es actualmente de 30 años de prisión. El excomandante guerrillero de 74 años dijo que no existe la pena capital en el país centroamericano por “un acuerdo internacional” en su contra, pero advirtió: “No estamos comprometidos con no aplicar la cadena perpetua a los delincuentes”.

En un discurso en el 199 aniversario de la independencia de Nicaragua, Ortega arremetió contra los “luchadores del imperialismo”, aludiendo a sus opositores y estudiantes que en 2018 realizaron protestas callejeras exigiendo su destitución. Las protestas fueron reprimidas violentamente por la policía y los paramilitares.

“Se sienten intocables porque les dieron una amnistía”, dijo, refiriéndose a las más de 700 personas detenidas en las protestas que fueron liberadas en 2018 y 2019. “Bueno, fíjense, ya se les dio la oportunidad de una amnistía, pero no habrá otra amnistía “.

Ortega dijo que durante las protestas “se cometieron crímenes atroces” contra policías y activistas del gobernante Frente Sandinista. Reiteró su acusación de que sus oponentes fueron respaldados por Estados Unidos en lo que llamó un golpe fallido.

“Son hijos del diablo, son hijos del odio y están llenos de odio, están cargados de odio”, dijo Ortega.

El lunes pasado, la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, anunció la decisión de reformar la ley para favorecer la cadena perpetua, quien dijo que la enmienda sería aprobada en el parlamento controlado por los sandinistas.

Los líderes de la oposición reaccionaron con alarma al anuncio de Murillo, ahora confirmado por Ortega, temiendo que la reforma fuera “utilizada como una nueva herramienta de intimidación y represión” por parte del gobierno.

La opositora Coalición Nacional dice que al menos 100 personas arrestadas por manifestarse contra el gobierno y consideradas “presas políticas” siguen en prisión, muchas de ellas con penas de 10 y 20 años.

El presidente dijo que la cadena perpetua también se aplicaría a quienes cometan delitos contra menores, citando la reciente violación y asesinato de dos niñas de 10 y 12 años en la región norteña de Mulukukú.

Tras el anuncio, algunos nicaragüenses recordaron que el propio Ortega fue acusado en 1998 de abuso sexual por parte de su hijastra, Zoilamérica Ortega Murillo, la hija biológica del vicepresidente.